La Agencia Tributaria (AEAT) aprovechará este año el potencial de la nueva información financiera disponible para reforzar el control del negocio digital, las rentas, los patrimonios ocultos y la economía sumergida en sectores como el de la construcción y el inmobiliario.
A la información ya disponible de los proveedores de servicios de pago sobre retribuciones transfronterizas, y la remitida por las plataformas de comercio electrónico en el marco de la directiva DAC7 (Directiva 2021/514/UE), se suman ahora las nuevas declaraciones informativas para el ámbito financiero.
El objetivo es enriquecer los datos sobre flujos económicos disponibles para detectar el fraude fiscal en distintos ámbitos, desde el comercio electrónico hasta la ocultación de cobros y pagos a través del circuito neobancario.
Estas áreas de actuación preferente figuran en las directrices generales del Plan de Control Tributario 2026 publicadas el pasado 12 de marzo en el Boletín Oficial del Estado (BOE), donde también se prevé seguir impulsando la lucha contra el fraude fiscal de las sociedades con cifras de negocio elevadas y de las personas físicas con patrimonios relevantes, al tiempo que aumentará el control y la prevención del fraude en todos los campos de negocio del sector inmobiliario y de la construcción.
“Del mismo modo, se intensificarán las actuaciones realizadas por los equipos especializados en el control de actividades económicas, mientras que las problemáticas más leves se seguirán abordando desde una perspectiva de prevención y fomento del cumplimiento voluntario”, explican fuentes de la Agencia Tributaria.
El objetivo es enriquecer los datos sobre flujos económicos disponibles para detectar el fraude fiscal.
El papel de la nueva información financiera
Bajo un punto de vista financiero, la obtención de información con carácter mensual de los cobros con tarjeta mejorará el control de las posibles ocultaciones de actividades empresariales o profesionales. A su vez, la obtención de información mensualizada de titularidades financieras facilitará la detección temprana del uso de sociedades pantalla y de otro tipo de entidades instrumentales utilizadas en el marco de las tramas de IVA.
“Contar con información relativa a cobros mensuales, y a todo tipo de cuentas financieras y tarjetas, potenciará la evaluación del riesgo recaudatorio y la investigación recaudatoria de flujos financieros, así como la adopción eficaz de medidas cautelares y de embargos de cuentas y de TPV”, detallan.
También permitirá optimizar la lucha contra el fraude en fase ejecutiva al ampliarse las capacidades de detección de posibles alzamientos de bienes y de hechos que lleven a plantear derivaciones de responsabilidad tributaria.
Neobanca y comercio electrónico
Por otro lado, esta nueva información financiera impulsará el control sobre la utilización de cuentas en entidades financieras digitales -conocidas como neobancos– para ocultar rentas o patrimonios en el exterior.
En este sentido, la información financiera se añadirá a la remitida por las plataformas de venta online a través de, entre otras fuentes, la DAC7, con la finalidad de avanzar en el control del comercio electrónico, “que vuelve a ser este año un objetivo prioritario de las tareas de control, tanto en materia de venta de bienes como de prestación de servicios”, declaran.
La nueva información financiera impulsará el control sobre la utilización de neobancos.
Un refuerzo integral en el negocio inmobiliario
La AEAT consolidará este año las actuaciones entre las distintas áreas de negocio del sector inmobiliario, que serán objeto de un control pormenorizado sobre los riesgos asociados a este mercado, como pueden ser la deducción improcedente de gastos financieros o la utilización abusiva de subcontratas. En consonancia, se prestará atención a la comercialización e intermediación en la venta y arrendamiento de inmuebles.
Hacienda pondrá el foco igualmente en la correcta valoración de los inmuebles en las transmisiones y el cumplimiento de los requisitos exigidos por la normativa, en particular en operaciones complejas de promoción, rehabilitación y transmisión sucesiva de inmuebles.
“Por otra parte, se ejecutará un seguimiento específico de las estructuras empresariales, societarias y patrimoniales que puedan ser utilizadas en el sector inmobiliario, con el fin de identificar esquemas diseñados para reducir la carga tributaria”, aseveran.
La AEAT consolidará este año las actuaciones entre las distintas áreas de negocio del sector inmobiliario.
En esta línea, se intensificarán las actuaciones dirigidas a verificar la correcta declaración de los rendimientos obtenidos y se seguirá incidiendo en los diferentes operadores en el mercado del arrendamiento turístico a través de plataformas. Adicionalmente, la Agencia Tributaria:
- Prestará una especial atención al sector de la intermediación para garantizar que el régimen de comisiones en las que se basa tenga un adecuado reflejo en las declaraciones tributarias.
- Continuará acentuando el control sobre las sociedades anónimas cotizadas de inversión inmobiliaria (Socimi), dado su régimen fiscal especial y su relevancia en el mercado inmobiliario.
- Se vigilará la correcta tributación de las ganancias patrimoniales derivadas de inmuebles obtenidas por no residentes.
- Las personas no residentes que son titulares de elementos patrimoniales en España, directa o indirectamente a través de participaciones en entidades, suponen un colectivo cada vez más numeroso. En consecuencia, se realizarán actuaciones de control del Impuesto sobre el Patrimonio por obligación real de contribuir y del Impuesto sobre la Renta de No Residentes.
Economía sumergida y facturación irregular
Otras de las líneas de actuación serán la economía sumergida y la facturación irregular, por lo que la AEAT continuará con los planes sectoriales de visitas dirigidos a actividades empresariales y profesionales, con un fuerte contenido de revisión censal y formal, que nuevamente pondrán el énfasis en el control de las TPV y la no admisión de pagos con tarjeta.
De igual forma, se van a intensificar las comprobaciones formales para identificar obligados tributarios que pudieran estar fingiendo desarrollar una actividad económica y sobre aquellos operadores que reciben facturación irregular para disminuir su carga fiscal.
También se incrementarán las actuaciones dirigidas a evitar la devolución del IVA a contribuyentes que fingen la realización de una actividad económica. Para evitar abusos en la recuperación de un IVA soportado ficticio o no deducible, se vigilarán las declaraciones con solicitudes de devolución de pequeño importe efectuadas por sociedades con un nexo común.
La AEAT continuará con los planes sectoriales de visitas dirigidos a actividades empresariales y profesionales.
Multinacionales, grupos societarios y grandes patrimonios
En cuanto a las multinacionales, se acentuarán los controles en ámbitos donde se concentren riesgos de aplicación de la norma tributaria más allá de una interpretación razonable.
Respecto a los grupos societarios, destaca la atención preferente que se prestará a grupos fiscales en los cuales las entidades que los conforman tienen un importe neto de la cifra de negocios reducido, especialmente cuando se observa que no hay una lógica mercantil para la constitución de estos grupos o no existan operaciones entre las entidades que los conforman.
“También se vigilarán estructuras artificiosas diseñadas para conseguir una desimposición indebida a través de la exención por dividendos y plusvalías en el Impuesto sobre Sociedades”, señalan.
Otra línea esencial seguirá siendo el control de grandes patrimonios, sobre todo la vigilancia de signos externos de riqueza y nivel de vida discordantes con las rentas y el patrimonio declarado, además de la utilización de sociedades instrumentales para eludir o minimizar la imposición personal.
Fraude en la fase recaudatoria
En el apartado de fraude en la fase recaudatoria, se elaborarán programas específicos de investigación basados en la concurrencia de determinadas conductas fraudulentas de ocultación de bienes, sobre todo la utilización de sociedades refugio, colocación de la riqueza en nuevos instrumentos financieros y entramados de sociedades bajo un mismo control, “con el fin de llevar a cabo vaciamientos patrimoniales mediante la prestación de servicios ficticios por otras entidades del grupo”.
Por último, se evolucionará el sistema de embargo de créditos comerciales y arrendaticios para conseguir una mayor eficacia en las actuaciones recaudatorias, reducir las cargas administrativas que suponen para las entidades pagadoras la contestación y cumplimiento de las diligencias de embargo, y evitar un posible exceso en las trabas que perjudique a los deudores.
















