La multinacional cementera Lafarge, que, desde mediados de 2015, pertenece al conglomerado suizo Holcim, fue declarada culpable de pagar “millones de dólares en sobornos” a grupos yihadistas, incluido el Estado Islámico (EI), para mantener su fábrica activa en Siria durante la guerra civil, tal y como recogen medios internacionales.
La sentencia ha impuesto seis años de prisión, con entrada en prisión inmediata, para el exdirector ejecutivo Bruno Lafont, así como sanciones económicas de cerca de 5,7 millones de euros (6,65 millones de dólares) para la compañía y cuatro exdirectivos.
Millones de euros a organizaciones yihadistas
Según recoge la sentencia del tribunal de París, Lafarge pagó más de 5,5 millones de dólares entre los años 2013 y 2014, a través de su filial Lafarge Cement Syria (LCS), a grupos e intermediarios yihadistas para poder continuar operando en una planta al norte del país árabe, en Jalabiya. Esos pagos realizados habían permitido al Estado Islámico “preparar atentados terroristas”, en particular los de enero de 2015 en Francia a la redacción de la revista satírica Charlie Hebdo.
Tal y como recoge France 24, la presidenta del tribunal, Isabell Prévost-Desprez, subrayó que “esta forma de financiación de las organizaciones terroristas, y principalmente del Estado Islámico, ha sido fundamental para que la organización terrorista se hiciera con el control de los recursos naturales de Siria”.
A pesar del dinero desembolsado, la fábrica en el norte de Siria de Lafarge fue evacuada “de forma urgente”, en septiembre de 2014, ante el avance del EI.
Prisión para ocho exdirectivos de Lafarge
Por dichos hechos, hasta ocho exdirectivos de Lafarge recibieron penas que van desde 18 meses hasta siete años de prisión. En el caso de Bruno Lafont y Christian Herrault, condenados a seis y cinco años de prisión, se decretó su encarcelación inmediata. La fiscalía francesa antiterrorista consideraba que Lafont “estaba perfectamente informad” y que dio “directrices claras” para mantener la actividad de dicha fábrica. “Una elección puramente económica, de un cinismo alucinante”.
La abogada del que fuera director ejecutivo de Lafarge de 2008 a 2015, Jacqueline Laffont, anunció a la prensa que recurrirán la sentencia y denunció que la orden de ingreso en prisión está “injustificada”.
















