El Consejo General de Arquitectura Técnica de España (CGATE) ha situado en el centro del debate europeo sobre vivienda uno de los principales cuellos de botella del sector de la edificación en España: los excesivos plazos para la concesión de licencias de obra, muy alejados de los modelos más ágiles que ya funcionan en otros países de la Unión Europea.
Por poner algunos ejemplos, siempre según los datos aportados por CGATE, en Chipre, los plazos se sitúan entre los 20 y los 40 días, en función del tamaño del proyecto; en Polonia, la concesión se resuelve en torno a los 45 días; y en Finlandia, en plazo medio es de unos tres meses, con numerosos proyectos tramitados incluso en menos tiempo. Frente a todos esos modelos, España presenta una situación con plazos habituales que oscilan entre uno y dos años para la obtención de una licencia de obra, una demora que impacta directamente en la actividad del sector y en la capacidad de dar respuesta al problema del acceso a la vivienda.
La agilización de licencias de obra es posible
La sede del CGATE acogió la reunión de la Junta Directiva del Consortium of European Building Control (CEBC), presidido por el arquitecto técnico español Sergio Vázquez -en representación del CGATE desde 2021-. Fue en dicho encuentro donde los miembros expusieron los casos de éxito europeos mencionados que evidencian, precisamente, que “la agilización de licencias es viable cuando existen procedimientos eficientes, procesos digitalizados e incluso mecanismos sancionadores si se supera determinado plazo”.
Para Alfredo Sanz, presidente del CGATE, el proceso de obtención de licencias en España está generando un gran debate político y ciudadano: “Es impensable que haya un procedimiento como la obtención de una licencia que, estando reglado, tenga un plazo de entre 15 y 18 meses en España. No podemos olvidar la urgencia que hay en nuestro país para acceder a una vivienda y lo que supone el gran retraso de este proceso administrativo”.
Por su parte, Sergio Vázquez explica las líneas de trabajo emprendidas en el seno de la CEBC. “Estamos trabajando a nivel europeo en tres grandes líneas: mejorar los plazos de las licencias de obra, impulsar la formación continua de los profesionales y avanzar en la sostenibilidad en el proceso de control de los edificios”, asegura el presidente del consorcio europeo.
La digitalización como oportunidad de mejora
Sergio Vázquez reitera que el análisis comparado no busca señalar “diferencias de forma estéril”, sino identificar las oportunidades de mejora. A su juicio, “en España se hacen muchísimas cosas de forma excelente y es importante ponerlas en valor, pero también debemos identificar dónde no estamos actuando de la manera más eficiente posible”.
Entre los factores que explican esos mejores resultados en otros países, Vázquez destaca el papel “determinante” de la digitalización de los procedimientos administrativos. En Finlandia, ejemplifica, un número “muy importante de proyectos se tramita en apenas dos semanas”, algo que es posible gracias a la digitalización, “una realidad ya implantada”. Sobre ello, incide Alfredo Sanz para remarcar que “si en Europa ya hay herramientas digitales que permiten resolver la concesión de licencias en semanas, habrá que ver cuál es el problema para que España no dé el paso necesario para la digitalización total de este tipo de procesos”.
Para finalizar, Vázquez recuerda que esa agilización de licencias de obra es una palanca “clave” para afrontar un problema compartido en toda Europa. La clave del problema de vivienda es “resolverlo en el menor tiempo posible y hacerlo, además, con viviendas sostenibles y saludables”.















