El sector de materiales de construcción opera en un entorno internacional cada vez más condicionado por factores de incertidumbre. En particular, la evolución del contexto geopolítico, y especialmente la situación en Oriente Medio, introduce riesgos relevantes para el comercio exterior de los materiales de construcción. En 2025, las exportaciones españolas hacia la Península Arábiga y Oriente Medio alcanzaron los 1.287 millones de euros, lo que representa el 4,7 % de las exportaciones totales del sector y cerca del 13,8 % de las exportaciones españolas a esa región, con un saldo comercial positivo próximo a 1.144 millones de euros.
La intensificación del conflicto podría afectar directamente a estos flujos comerciales, alertan desde CEPCO, así como generar tensiones adicionales en los mercados energéticos y en las cadenas logísticas internacionales, con impacto directo en los costes de producción y transporte, especialmente en industrias intensivas en energía. Entre los productos con mayor presencia en estos mercados destacan los tubos, válvulas y equipos de bombeo, los azulejos y baldosas cerámicas, los productos eléctricos y de iluminación, así como diversos productos metálicos y minerales.
El conflicto internacional afecta a mercados estratégicos fuera de la UE
En este contexto, el presidente de CEPCO, Luis Rodulfo, ha advertido que “la incertidumbre geopolítica, junto con la volatilidad de los costes energéticos y logísticos, introduce riesgos adicionales que afectan directamente a nuestra capacidad exportadora, especialmente en mercados estratégicos fuera de la Unión Europea”.
A estos factores se suma el incremento de las importaciones de productos procedentes de países con menores exigencias regulatorias y ambientales, así como fenómenos como el posible “efecto acopio” previo a la aplicación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), que está intensificando la presión competitiva sobre la industria europea.
En este escenario, desde la entidad se considera “prioritario” reforzar la política industrial y comercial, impulsar la internacionalización y avanzar en sostenibilidad e innovación. Como conclusión, Rodulfo ha señalado que “el futuro del sector pasa por dotar a la industria de un marco estable que permita mejorar su competitividad, consolidar su presencia internacional y responder con eficacia a los nuevos retos regulatorios y de mercado”.
















