El sector de la madera en construcción está en pleno crecimiento, “en parte porque está de moda y porque compite muy bien con el hormigón tradicional”, explica Enrique Peraza, arquitecto y secretario general de AITIM (Asociación de Investigación de las Industrias de la Madera).
En España “ya existen cinco fábricas dedicadas a la producción de CLT (madera contralaminada), y la previsión es que esta cifra aumente en el futuro”, apunta. Respecto al potencial de producción de España respecto a otros países de la UE, Peraza aclara que está muy por debajo de grandes productores como Austria: “Actualmente, la capacidad de producción en España ronda los 80.000 metros cúbicos al año, mientras que en Austria alcanza el millón. De hecho, la mayor fábrica austriaca produce el doble de lo que se fabrica en toda España, lo que demuestra el dominio de ese país en el mercado”, apunta.
De este modo, aunque la calidad de la madera en España no es tan alta como en otros países, “el mercado de la madera es abierto, por lo que las empresas españolas pueden importar materia prima y fabricar localmente sin depender exclusivamente de recursos nacionales”, explica Peraza.
El sistema constructivo con CLT está muy desarrollado, con procesos de producción altamente automatizados mediante control numérico. Esto permite que una empresa en España pueda enviar directamente los planos a una fábrica de cualquier país, recibir las piezas listas para ensamblar y montar la estructura de forma rápida y eficiente.
“El montaje del CLT es similar al de un mecano: las piezas llegan numeradas y listas para ensamblarse, lo que lo diferencia de los métodos tradicionales. Se asemeja al sistema del hormigón prefabricado, ya que los elementos se fabrican previamente y luego se ensamblan en obra”, explica el experto.
El montaje del CLT es similar al de un mecano: las piezas llegan numeradas y listas para ensamblarse.
Además de la madera de pino, mayoritaria en la construcción industrializada con madera, existen otras opciones como el bambú, “un material que presenta ventajas como su rápido crecimiento. No obstante, su producción proviene principalmente de países como Venezuela o China, lo que implica una mayor dependencia de la importación. Desde el punto de vista normativo, el bambú se considera madera, por lo que contribuye al suministro del sector, aunque sigue siendo un nicho dentro del mercado general” apunta Peraza.
Seguridad contra el fuego
AITIM está realizando un esfuerzo continuado por cambiar la percepción de la población sobre la poca seguridad de la madera frente al fuego. “La madera es un material seguro frente al fuego, que cumple con los requisitos del código técnico de la edificación. Aunque el miedo a los incendios es una creencia arraigada, estamos consiguiendo que cada vez más personas comprendan que la madera ni arde rápidamente ni de manera incontrolada”.
Estamos consiguiendo que cada vez más personas comprendan que la madera ni arde rápidamente ni de manera incontrolada.
La asociación también está trabajando en garantizar la calidad del material y su correcta instalación. Al tratarse de un sistema prefabricado, requiere de una formación específica para su correcta ejecución, incluyendo aspectos como el almacenamiento, el transporte y el montaje.
“Nuestra asociación se dedica principalmente al control de calidad de los productos de madera, abarcando carpintería, tableros y estructuras. Contamos con un sello de calidad para la fabricación de CLT, que otorgamos tanto a empresas españolas como a fabricantes austriacos. Para ello, realizamos inspecciones en sus fábricas, supervisamos sus controles internos y tomamos muestras para ensayar en España”, explica el experto.
“Además, colaboramos con arquitectos que solicitan controles adicionales, similares a los realizados en estructuras de hormigón, para verificar la calidad de la madera utilizada en obra. También gestionamos sellos de calidad para carpintería, suelos, ventanas y puertas, cubriendo un amplio espectro de productos”, añade.
“Otra de nuestras actividades es la publicación de revistas y libros especializados. Asimismo, atendemos consultas sobre patologías en la madera, como hinchazones o deformaciones, ofreciendo asesoramiento técnico. A diferencia de otras asociaciones, nuestro enfoque específico es el control de calidad, la certificación de productos y la divulgación a través de publicaciones”, concluye Peraza.