Pasar de un modelo linear a uno circular de construcción es el principal objetivo que tiene el desarrollo de la Hoja de Ruta de la Economía Circular, iniciativa liderada por Green Building Council España (GBCE), que arrancó esta semana con su primera reunión de trabajo presencial en Madrid.
La edificación se erige como el mayor consumidor de recursos a nivel mundial. Se estima que más del 50 % de todos los materiales extraídos a nivel global están destinados a este sector. El ritmo al que se consumen los recursos naturales del planeta excede su capacidad de regeneración, llevando a impactos como pérdida de biodiversidad, emisiones de gases invernadero y contaminación, entre otras
Por este motivo, dicha hoja de ruta pretende definir el camino para reducir el flujo de recursos hacia niveles compatibles con el funcionamiento del planeta, y crear un sector que funcione de manera circular dentro de una huella material mucho más reducida. El proyecto celebrará reuniones periódicas enfocadas en cuestiones concretas y elaborará al finalizar, previsiblemente en dos años, un documento que plasme en sus conclusiones las acciones necesarias para impulsar este modelo.
Punto de partida
El punto de partida considera que “no es suficiente trabajar desde la perspectiva de los residuos de una obra ni desde la problemática de la financiación, o desde la dificultad de la distribución y recogida de materiales, o desde el mundo de la innovación con todos los nuevos materiales derivados del reciclaje, sino que pretende agrupar las iniciativas, o por lo menos reflejarlas, mencionarlas y apoyarlas en un trabajo más transversal, en la que tienen cabida todas las empresas del sector”.
La necesidad de impulsar una economía circular es una de las urgencias troncales identificadas por Green Building Council España en su marco de acción, por lo que la creación de esta iniciativa es una de las peticiones recurrentes por parte de sus asociados.
“Kai Liebetanz, responsable del desarrollo de la Hoja de Ruta de la Economía Circular en el sector de la construcción, comenta: “”Las crisis globales como la pérdida de biodiversidad y el cambio climático están impulsadas en gran medida por el consumo excesivo de recursos. Como el mayor consumidor de recursos, la construcción tiene una responsabilidad especial de cambiar de rumbo: reducir radicalmente nuestra huella material y ecológica, al tiempo que atendemos las necesidades sociales. Esta hoja de ruta definirá el camino dentro del sector para una transición hacia un entorno construido que opere dentro de un espacio ecológico seguro”
Kai Liebetanz, responsable del desarrollo de la Hoja de Ruta de la Economía Circular.
Plan de acción europeo
La Unión Europea ha marcado una dirección clara hacia la economía circular, con planes de acción clave en 2015 y 2020, y actualmente con la preparación de una futura Ley Europea de Economía Circular. En España, existe la Estrategia Española de Economía Circular y dos planes de acción (el segundo aún en borrador), así como con la Ley 7/2022, que adapta la Directiva Europea de Residuos al marco estatal.
Sin embargo, sigue faltando una hoja de ruta concreta que conecta dichos marcos estratégicos con acciones sectoriales y líneas de trabajo específicas. El objetivo de dicho proyecto es, precisamente, contribuir a llenar ese vacío, mediante un enfoque colaborativo, alineado con el contexto europeo y adaptado a las necesidades del país.
El objetivo de la Hoja de Ruta de la Economía Circular
El objetivo principal es desarrollar una hoja de ruta para el sector de la edificación a nivel nacional, con un enfoque sistémico y estratégico, que se traduzca en acciones concretas tanto para los actores del sector como para la formulación de políticas públicas. Los principales objetivos son los siguientes:
- Establecer una comprensión compartida del concepto, la necesidad y las implicaciones de una economía circular para el entorno construido.
- Analizar la situación actual del sector en relación con la economía circular, identificando el punto de partida y los objetivos que se deben alcanzar.
- Identificar las barreras reglamentarias, financieras, o de innovación en el mercado para una economía circular en el contexto español, así como los actores y palancas clave para superarlas.
- Desarrollar objetivos claros para el mercado y el gobierno/administración pública/mundo regulatorio.
- Desarrollar un catálogo de acciones concretas para diferentes agentes.















