Una delegación de ASCER, encabezada por su presidente, Ismael García Peris, junto al secretario general, Alberto Echavarría, y Victoria Zaera, del área de Asuntos Técnicos y Medio Ambiente, mantuvieron, ayer, una reunión de trabajo con Valvanera Ulargui, miembro del Gabinete de Teresa Ribera, vicepresidenta Ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva. Durante el encuentro, los representantes de la asociación trasladaron la situación que afronta la industria europea fabricante de baldosas cerámicas ante la aplicación de la Directiva EU ETS (Comercio de Derechos de Emisión) y el recorte de asignaciones gratuitas previsto para el periodo 2026-2030.
Asimismo, García Peris, Echavarría y Zaera aprovecharon la oportunidad para exponer sus propuestas orientadas a “mitigar el impacto de esta regulación y a preservar la competitividad de un sector estratégico para la industria europea”.
La postura de ASCER ante la Directiva EU ETS
La industria cerámica española, al igual que la italiana, está reconocida por la UE como sector de difícil descarbonización, dado que ya ha aplicado las Mejores Técnicas Disponibles y no dispone de soluciones tecnológicas capaces de reducir las emisiones más allá de los avances ya integrados. En esta línea, ASCER defiende que “los fabricantes europeos de cerámica están sujetos al sistema de Comercio de Derechos de Emisión, pero en la práctica son pequeños emisores”. Según cifras de la entidad, a nivel europeo, representan solo el 0,9 % del total de emisiones cubiertas por el sistema.
“Aunque la cerámica representa una proporción muy reducida de las emisiones totales cubiertas por el ETS, el impacto económico del sistema es extraordinariamente elevado para las empresas españolas“. Así las cosas, ASCER ha estimado que el sector afrontará una caída del 34 % en las asignaciones gratuitas y un coste anual por CO2 de 109 a 163 millones de euros, tras conocer la propuesta preliminar de asignación gratuita para 2026-2030.














