Pedro Rognoni, presidente de Hispalyt, defiende la innovación, la industrialización y la descarbonización como ejes clave para el futuro de la cerámica estructural en España y Europa.
El sector de los ladrillos y tejas, con una larga tradición en España, reclama un lugar protagonista en el futuro de la construcción. Así lo subraya Pedro Rognoni, recientemente reelegido presidente de Hispalyt, la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida, en una entrevista organizado por CEPCO.
Desafíos: descarbonización y falta de profesionales
Uno de los principales retos es la transición energética. La Comisión Europea exige reducir un 62 % las emisiones para 2030 respecto a 2005, lo que obliga a sustituir combustibles fósiles por fuentes renovables.
Sin embargo, la falta de infraestructuras energéticas amenaza con frenar este proceso. “El apagón eléctrico del pasado 28 de abril evidenció la fragilidad del sistema”, advierte Rognoni, quien reclama medidas urgentes al Gobierno.
El sector también enfrenta presiones normativas con la revisión del Código Técnico de la Edificación (CTE) en ámbitos como seguridad contra incendios y aislamiento acústico.
Lejos de verlo como un obstáculo, Hispalyt considera que los productos cerámicos están preparados para responder con solvencia a estas exigencias gracias a su resistencia, durabilidad y prestaciones técnicas.
Otro reto crítico es la escasez de mano de obra cualificada, especialmente en oficios como la albañilería. Para combatirlo, Hispalyt ha puesto en marcha programas de formación junto con administraciones regionales que aspira a extender a escala nacional.
Industrialización y construcción 4.0
La transformación industrial es otro frente clave. Rognoni defiende la plena integración de la cerámica en la construcción industrializada, con soluciones como paneles cerámicos prefabricados, sistemas Termoklinker o Flexbrick. El PERTE de Construcción Industrializada, presentado por el Gobierno, supone —según afirma— una oportunidad histórica para modernizar el sector.
“La digitalización y la economía circular no son opcionales: son pilares fundamentales para garantizar la eficiencia energética y la sostenibilidad”, subraya el presidente de Hispalyt, quien destaca el avance en la implementación de tecnologías como BIM y en certificaciones ambientales.
Además, Rognoni insiste en la importancia del asociacionismo empresarial para defender los intereses del sector y reforzar la innovación.
La colaboración con CEPCO es, en sus palabras, “estratégica” para afrontar retos compartidos como la descarbonización y la modernización del tejido industrial.
El futuro del sector
Pese a la incertidumbre derivada de la crisis energética y geopolítica, Rognoni se muestra optimista: “La cerámica estructural puede y debe ser un actor clave en un modelo de construcción más sostenible, eficiente e industrializado”.
Su mensaje a los jóvenes es claro: “Estamos ante una etapa apasionante. Necesitamos talento, compromiso y visión para construir una industria cerámica fuerte y sostenible”.












