La Asociación Española de Fabricantes de Fachadas Ligeras y Ventanas (ASEFAVE) ha emitido un comunicado en que lamenta que, a raíz de la derogación de la “Ley Ómnibus”, desaparezcan las deducciones fiscales ligadas a la eficiencia energética y la rehabilitación de edificios y viviendas. La asociación advierte de que la eliminación de estas desgravaciones supone “ir en contra de las recomendaciones explícitas que ha hecho la Unión Europea”.
“Tienen que restablecerse las deducciones fiscales para seguir rehabilitando, tal y como desea la UE. No podemos eliminarlas porque eso sería un golpe definitivo al estímulo que necesita el sector para rehabilitar y apostar por la eficiencia energética”, apunta la asociación.
ASEFAVE aclara que la Unión Europea expresó “de manera explícita” la importancia de las medidas de eficiencia a través de la Directiva Europea de Eficiencia Energética en Edificios. No obstante, por la derogación del decreto ley que prorrogaba las desgravaciones fiscales por actuaciones de rehabilitación energética en edificios y viviendas, durante la negociación de la “Ley Ómnibus”, se han eliminado las desgravaciones fiscales que alentaban la rehabilitación.
“Y es que son muchos los profesionales de la arquitectura y la construcción necesitan este tipo de medidas para poder poner en marcha proyectos de rehabilitación de edificios y viviendas en todo el territorio español. La prórroga de las deducciones ha durado muy poco y eso es una mala noticia”, asegura ASEFAVE.
Redirigir los programas de ayudas
Además, ASEFAVE lleva tiempo demandando que los programas de ayudas que no se agoten se redirijan a aquellos programas que sí que pueden consumir los fondos antes de la fecha final marcada de 30 de junio de 2026.
“No hay otro camino que no sea el de ejecutar las diferentes ayudas o emprender iniciativas como las que llevamos reclamando desde hace tiempo, como la reducción del IVA o la de la carga burocrática que sufren las empresas del sector”, explica.
“Son pagos cruciales para el avance y desarrollo del sector, una oportunidad única para realizar mejoras significativas en infraestructuras y promover la sostenibilidad. Tenemos que reducir el consumo energético y las emisiones de gases de efecto invernadero en la edificación. Lo contrario sería ignorar lo que espera Europa de nosotros”, concluye.













