El mercado de la arquitectura modular representa ya un 2 % del total de la construcción, con previsiones de seguir aumentando hasta alcanzar el 10 % de la obra nueva en 2030, según los datos presentados en Rebuild 2024 y difundidos en un comunicado por Room2030.
La construcción modular, que se incluye en el PERTE de la vivienda de Pedro Sánchez acaba de anunciar, conlleva ventajas como la reducción de los tiempos entre el 50 y 70 % frente a los métodos tradicionales de edificación, al fabricar los módulos en entornos controlados, explican desde Room2030. La compañía destaca también “la calidad y la durabilidad de las estructuras, sin interferir en su rentabilidad, respaldada por la estandarización de los procesos, la optimización de recursos y la reducción de costes laborales”.
Entre otros objetivos, el PERTE recién anunciado tiene como objetivo impulsar “la construcción modular, para poder construir casas en menos tiempo, con menos coste y mayor sostenibilidad”.
Desde un punto de vista ambiental, este tipo de arquitectura es “altamente sostenible, aspecto que ha incrementado el interés, al seleccionar materiales reciclables, reducir la emisión de CO2 y de residuos hasta un 30 % y evitar el consumo de agua. Asimismo, la flexibilidad de los módulos, con capacidad para adaptarse a las necesidades de cada usuario, y su escalabilidad, que facilitan la expansión ante futuros requerimientos de ampliación, son también ventajas significativas que han contribuido a convertirla en alternativa idónea”, apunta el comunicado de Room2030.
Construcción industrializada para el sector residencial
Este tipo de construcción industrializada, que resulta especialmente atractiva en segmentos que demandan soluciones ágiles, como los hoteles, con un mercado dinámico donde su demanda y sus necesidades son muy variables, y el sector residencial, incluyendo el “flex living” (coliving y build to rent), así como en el ámbito educativo.















