Entre el vial de Marconi y las rúas de Castilla-La Mancha y País Vasco, por mencionar algunas, hay 1.200.000 metros cuadrados de superficie, que conforman el Polígono del Tambre, en Santiago de Compostela. En dicho parque empresarial gallego, existen más de 450 empresas, entre las que no faltan almacenes de materiales de construcción, tanto generalistas como especializados en diversas familias. Ahora, la adquisición de la antigua nave de Donuts por parte de Saltoki redefine y transforma la operativa de estos puntos de venta.
Aunque aún continúe el cartel de la marca de bollería que operaba en las instalaciones, la nave de 14.000 metros cuadrados, en la esquina de las vías de Edison e Isaac Peral, se convertirá en un nuevo punto de venta del distribuidor navarro, que también llevará a cabo funciones logísticas, muy a pesar de los almacenes de construcción tradicionales de la zona.
Más competencia en el Polígono del Tambre
En la actualidad, el Polígono del Tambre cuenta con numerosos almacenes de materiales de construcción, entre los que destacan Serpo-Macofels, Agmicoc Discar o Sacosa, distribuidores tradicionales de materiales de construcción. A ellos, hay que sumar aquellos puntos de venta cuyo negocio se erige sobre familias concretas de productos: Bricosa, Barpimo, Carpintería Metálica As Pontes, Danoal o ferreterías y suministros industriales con espacio para algún que otro material para el profesional y el particular.
También, el punto de venta en Santiago de Compostela con la enseña comercial de BigMat Babío, inaugurado en septiembre de 2024, o el distribuidor con medio siglo de historia, socio de BigMat, Lucas SL, que no se encuentra exactamente en el parque empresarial, pero sí a pocos kilómetros de distancia, forman parte de la representación de los almacenes de construcción en la zona.
A todos ellos -y algunos más- ya les pesaba la competencia del almacén de Obramat, instalado en pleno pulmón empresarial de Santiago de Compostela, que capta a cientos de profesionales y particulares casi a diario en sus instalaciones. Ahora, tendrán que lidiar con la competencia directa de Saltoki, que ha dado un paso más en su estrategia de expansión territorial en Galicia.
El mismo pastel, nuevos comensales
Pero la llegada de Saltoki como distribuidor en el Polígono del Tambre no solo afecta a la razón de ser de un almacén -el cliente-, sino que va más allá. Es evidente que, a partir de ahora, un ‘gigante’ de la distribución se sentará en la mesa de los almacenes del parque empresarial para conseguir su trozo del pastel. Es decir, tratará de conseguir que la clientela del resto de almacenes vea más atractiva su apuesta de negocio. Algo que complica, sin duda, la supervivencia de unos almacenes que continúan a flote, especialmente, gracias a la cercanía y el trato humano frente a quienes libran una batalla de precios en la que la distribución tradicional no puede -ni debe- entrar a luchar. Pero, si se mira más allá, ¿qué sucede con los empleados?
Está claro que el tamaño del pastel seguirá siendo el mismo en Santiago de Compostela y que ahora se incorpora un nuevo comensal, pero no hay que olvidar otra de las problemáticas que adolecen los almacenes: la falta de talento y de relevo generacional. Y con la llegada de Saltoki al polígono, se podrían abrir procesos de selección en busca de talento para incorporar a su nueva delegación -la quinta en territorio gallego- que terminarán con la incorporación, muy probablemente, de personas con experiencia en otros almacenes de materiales de construcción, ante la escasez de jóvenes que quieran iniciar su carrera laboral, desde cero, junto al distribuidor navarro.
Una situación que suma problemas a unos negocios que ya admiten la “muchísima competencia” a la que se enfrentan cada día. Tendrán que sacar a relucir sus mejores armas para mantener su clientela, pero especialmente sus empleados.
Saltoki: más de 50 millones de euros de facturación en Galicia
En 2024, los cuatro puntos de venta de Saltoki en Galicia suman una facturación que supera los 50 millones de euros. Solo la delegación de Saltoki A Coruña aglutina casi la mitad de los ingresos del distribuidor navarro en la comunidad autónoma, superando los 23 millones de euros. Por su parte, las instalaciones de Orense y Vigo, rondan los 11,5 millones de euros de facturación, respectivamente. La delegación más reciente de Saltoki en Galicia, la ubicada en Monforte de Lemos (Lugo), supera los 4 millones de facturación. Eso sí, hay que tener en cuenta que se trata de los ingresos totales del distribuidor, contando con todas sus líneas de productos y soluciones (climatización, fontanería, material eléctrico…).
En lo que respecta al número de empleados, Saltoki da empleo a cerca de 120 empleados en Galicia, según datos del Registro Mercantil, con fecha a fin del ejercicio 2024, con una mayoría de ellos (54), en la delegación coruñesa.














